|
UN POCO DE HISTORIA |
A
comienzo de 1991 el Poder Ejecutivo Municipal de Puerto Madryn interesa a un
grupo de personas relacionadas con las actividades docente, de investigación, e
industrial a los fines de crear una institución de enseñanza de las artes,
oficios, y técnicas del quehacer industrial, relacionado con la explotación de
los recursos del mar.
Luego
de varias reuniones, y ante las alternativas de crear una escuela de artes y
oficios ó una escuela de nivel medio técnico se decidió por esta última,
pero con la variante de salidas laborales anuales que permitiesen a los alumnos
insertarse inmediatamente en la actividad productiva, en caso de no poder
proseguir con sus estudios.
Es
así que, mediante Resolución N° 6949/91 se crea la escuela secundaria con
orientación pesquera denominada Escuela Municipal de Pesca “Juan Demonte”.
En el transcurso del mismo año se obtiene la aprobación, por parte del Consejo
Provincial de Educación, del Ciclo Básico por áreas como así también la
asignación de su planta funcional (Resolución N° 1957/91 CPE).
En
el año 1993 el Consejo Provincial de educación, y con las recomendaciones de
la Supervisión General de Nivel Medio, y las Direcciones Generales de Educación
de Nivel Medio y Planeamiento Educativo, se resuelve reconocer las
certificaciones de capacitación laboral anuales a obtener por los alumnos, y
además se aprueba el plan de estudio del Ciclo Superior (Resolución N°
551/93).
En
el momento de la creación de la Escuela Municipal de Pesca, habían dos
aspectos que resaltaban y que se mostraban aparentemente disociados. Uno desde
el punto de vista educativo y otro desde la óptica laboral en las empresas
pesqueras de la zona.
En
el aspecto educativo era notoria la deserción y la frustración entre los
graduados de la escuela media sobre lo aprendido en las aulas y lo exigido por
la sociedad para el desempeño laboral. Esta disociación teoría-práctica es
la consecuencia de aprendizajes significativos en su paso por la educación
formal.
Paralelamente,
en el ámbito laboral de las empresas pesqueras, se notaba y aún es así, la
ausencia de un estrato técnico con conocimientos y preparación que pudiesen
servir de apoyo a niveles superiores, además servir de nexo entre los obreros mínimamente
educados y los profesionales que en ella se desempeñan. Este nivel intermedio
es actualmente ocupado por idóneos o por gente de conocimientos empíricos y
con mucha experiencia en fábrica.
De
esta manera, y tratando de unir estas realidades que se nos presentaban, se pensó
en la creación de una escuela que:
·
Ayude al
adolescente a redescubrir su rol como persona inserto en la familia y en la
sociedad, y con saberes socialmente significativos que lo hagan sentir útil
ante los demás.
·
Una escuela que
superase la disociación entre las actividades educativa y laboral.
·
Una escuela inserta
en lo ocupacional manteniendo un equilibrio entre trabajo y estudio, trabajo y
aprendizaje.
Para
ello entendimos al trabajo como un elemento de la educación que promueve la
inserción de la escuela en la empresa y la producción por medio de talleres
preocupacionales, de pasantías en empresas de la zona y otras actividades que
favorezcan la relación del alumno con el trabajo para vincular, desde el inicio
de su ciclo de aprendizaje, el proceso educativo y la realidad productiva.